El cerdo
ibérico.
«El animal más directamente relacionado con La Dehesa: el que mejor aprovecha la bellota de las encinas y alcornoques.»
Cuando llega la época de la caída de la bellota — durante el mes de octubre — el cerdo se extiende por los cercados de La Dehesa, en montanera.
El hecho de comer el fruto de las encinas y desplazarse para buscarla debajo de cada árbol hace que sus jamones curados y lomos embuchados sean productos muy agradecidos por los gastrónomos.
Cuatro subrazas.
El cerdo ibérico puro se encuentra dividido en cuatro subrazas: retinto, lampiño, entrepelado y torviscal. En La Dehesa del Bronco están presentes quince madres y tres verracos de las razas puras lampiño y retinto. Todos sus productos se ceban en régimen extensivo de montanera.
«Sólo 460.000 cerdos ibéricos puros se ceban exclusivamente con bellota en régimen de montanera extensiva — como hacemos en la Dehesa del Bronco.»
Una cabaña total española de 3,8 millones
Cifras que contextualizan.
Las subrazas del ibérico puro.
En Los Nevazos criamos las dos primeras — lampiño y retinto — en régimen de montanera extensiva.
Lampiño
En Los Nevazos
Retinto
En Los Nevazos
Entrepelado
Otra región
Torviscal
Otra región
El cerdo ibérico, en su entorno.
La montanera bajo las encinas de la Dehesa del Bronco — Cáceres.